Entrevista a Hiroshi Lockheimer
Cada día se activan 850.000 dispositivos con Android, el sistema
operativo de Google que funciona en teléfonos y tabletas y compite con
iOS de Apple.
Durante el pasado Mobile World Congress que se celebró en Barcelona,
Hiroshi Lockheimer, vicepresidente de ingenieria móvil, el equipo
encargado de desarrollar Android, mostró confianza en el futuro de la
plataforma y negó que la 'fragmentación' les esté pasando factura.
Si hoy tuviera que aconsejar a un desarrollador de Android qué versión del sistema operativo soportar en sus apps, ¿cuál sería?
Es una buena pregunta porque
depende de lo que el desarrollador quiera. Si quieren llegar a una gran
audiencia por supuesto deberían soportar una versión más antigua, pero
si necesitan alguna de las nuevas características o están tratando de
desarrollar algo muy avanzado, con funciones como NFC (Android Beam)
entonces necesariamente tienes que ir a la versión más avanzada.
Pero el que existan varias
velocidades de adopción de la plataforma, que los fabricantes y
operadores no actualicen a tiempo los teléfonos, ¿no está dañando en
cierto modo a la comunidad de desarrolladores?
El objetivo del equipo de
desarrollo de Android es llevar a los usuarios la mayor cantidad de
innovación lo antes posible y cuando lanzamos la primera versión en 2008
sabíamos que aún quedaba mucho camino por recorrer e ideas por
explorar. Hemos lanzado nueve versiones con cambios significativos desde
2008. Lo hacemos porque no queremos frenar la innovación de la
plataforma pero esto pasa también en el mundo del PC, tienes varios
usuarios y no todos están en la misma versión del sistema operativo.
El PC es un entorno diferente. Los
programas se ejecutan en ventanas independientes, por ejemplo. En el
entorno móvil cosas como la resolución o tamaño de pantalla importan.
Cuando se habla de fragmentación no sólo es un problema de software,
también hay un hardware que es muy heterogéneo y eso requiere probar
aplicaciones en varios terminales antes de poder lanzarlas, etc...
Sí sin duda, pero hay una cara
positiva en eso. Nosotros hablamos muchas veces de "abierto" y, al igual
que "fragmentación", abierto es una de esas palabras que pueden tener
varios significados según la óptica desde la que se mire. En este caso
estamos ante una plataforma abierta en hardware y eso quiere decir que
hay también una mayor libertad a la hora de elegir el tipo de teléfono.
Hay gente que quiere un teléfono con pantalla grande, otros que quieren
uno de pantalla pequeña... Esto genera casos diferentes de uso, lo que
puede ser bueno para los desarrolladores. A lo mejor los médicos, por
ejemplo, necesitan un dispositivo específico, con gran pantalla o con
ciertas características, y a lo mejor hay un mercado para aplicaciones
especificas para ese dispositivo. Es una oportunidad que no se da con
dispositivos que sólo tienen un único diseño.
La gran mayoría de las
aplicaciones, sin embargo, siguen desarrollándose para teléfonos. Las
tabletas Android, por ejemplo, siguen teniendo un catálogo muy escaso a
pesar de llevar más de un año en el mercado...
Hay más de 450.000 aplicaciones...
...pero la inmensa mayoría son
aplicaciones para teléfono, que pueden verse en la tableta, sí, pero no
están pensadas para aprovechar bien la mayor pantalla
Sí, entiendo lo que quieres
decir, cuando diseñamos Android -ignoremos por un momento las tabletas,
aunque volveremos a ello- sabíamos que no iba a tener un único formato,
por eso añadimos ciertas funciones como independencia de la resolución.
Al final se trata de un problema semántico. ¿Qué se considera una
aplicación de tableta? Porque muchas aplicaciones escalan bien a la
mayor pantalla y funcionan bien en cualquier tamaño. Para nosotros
resulta difícil clasificar apps como "de teléfono" o "de tableta". Ahora
bien, es cierto que algunas aplicaciones podrían usar un esquema
diferente de organización en tabletas y algunos desarrolladores han
empezado a hacerlo. Creo que en este congreso se puede ver la inercia
que tiene la plataforma y como cada vez hay mayor interés por las
tabletas, sobre todo con Ice Cream Sandwich (la nueva versión de
Android).
¿Hay alguna jerarquía en términos
de importancia para Google en cuanto a Android? ¿Es más importante el
teléfono que la tableta y la tableta que la televisión?
Nuestro enfoque actual es sobre
todo teléfonos y tabletas. Para televisión tenemos GoogleTV pero, aunque
es Android lo que mueve a GoogleTV, entra dentro de otra división de la
compañía. El equipo de Android trabaja pensando en teléfonos y
tabletas.
¿Cual es el principal atractivo
que destacaría para los desarrolladores de Android? La plataforma genera
una cuarta parte de los ingresos que la tienda de Apps de Apple y el
usuario suele demandar aplicaciones gratuitas y está menos dispuesto a
pagar.
Android es una enorme oportunidad
para los desarrolladores y creo que se puede comprobar con nuestros
números. Hay 850.000 nuevos dispositivos activados cada día. Más de 300
millones de usuarios ya usando la plataforma. El ecosistema es enorme y
la audiencia es enorme también.
La audiencia es grande pero no todos bajan aplicaciones...
Sí, es cierto pero en general la
mayoría, cuando pasa de un teléfono móvil convencional a un 'smartphone'
lo hace buscando ciertas características y el poder bajar aplicaciones
es una de ellas. A lo mejor hay un tipo de usuario que usa el correo y
el navegador y que no está tan interesado en aplicaciones pero aun así
es un volumen significativo. No sé exactamente el número de usuarios que
descarga aplicaciones gratuitas frente a los que descargan de pago pero
hay ambos tipos y ofrecemos una buena plataforma para ambos casos. En
las últimas versiones hemos añadido varias herramientas para ayudar a
los desarrolladores a aprovechar estas oportunidades, como la plataforma
de pago dentro de las aplicaciones o el control de precios
internacional. Es un ecosistema muy vivo y vamos a seguir mejorándolo
con cada nueva versión de Android.